martes, 24 de enero de 2012

Entrevista del Presidente del Consejo de Ministros, Oscar Valdés en el diario El Comercio, domingo 8 de Enero del 2012


Pragmatismo. “En estos cinco años no vamos a tener la capacidad de hacer la gran transformación”, afirmó. Asesor cuestionado. Rechazó comparar a Villafuerte con Montesinos y dijo que el único que decide es el presidente


Por: María Luisa Serra

Domingo 8 de Enero del 2012


Sin duda, ni titubeo. El primer ministro Óscar Valdés terminó por enterrar las ilusiones de un sector de la izquierda radical que apoyó a Ollanta Humala, pues dejó en claro ayer que el sueño nacionalista de la gran transformación no es viable en el corto plazo.

“En estos cinco años no vamos a tener la capacidad de hacer la gran transformación”, admitió.

El titular de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) dijo que el Perú no puede tener un cambio radical. La reforma, refirió, está orientada a un Estado “pequeño, ágil, con muchas inversiones”; una orientación que apunta a la dirección de la hoja de ruta “por la que optaron los peruanos en las últimas elecciones”.

Es por esto que rescató el compromiso plasmado en ese documento y subrayó que los cambios –a largo plazo– están orientados a tener un país limpio de corrupción, con carreteras, inversiones en las provincias, un país con más conciencia tributaria.

“Tenemos que buscar continuidad, no podemos pensar que entra un gobierno y cambia todo. Hoy tenemos un Estado muy grande. Algunos siguen pensando que debemos incorporar más gente, crear más ministerios y de eso no se trata”, comentó.

“Queremos un Estado pragmático. Con resultados, credibilidad. Un Estado que le dice al pueblo qué debe hacer, porque estamos acostumbrados a darle lo que quiere aunque esto no sea siempre lo que necesita”, indicó ayer al ser entrevistado en el programa “Enfoque de los sábados” de RPP.

Según Valdés, el primer año de gobierno servirá para hacer definiciones. Pero en los años siguientes “tendrán una máquina más afiatada, que va a caminar más rápido”.


RECORDANDO A FUJIMORI


El baño de pragmatismo que se dio ayer el titular de la PCM lo llevó incluso a opinar sobre la gestión del ex presidente Alberto Fujimori. “Hay mucha gente que dice que el gobierno del 90 al 95 fue bueno porque había mucho pragmatismo, mucho sentido común, criterio; creo que eso es lo que necesitamos”, dijo Valdés, aunque los panelistas le advirtieron que en ese lapso se dio el autogolpe del 5 de abril de 1992.

Luego, en conferencia de prensa, el primer ministro reiteró su apreciación, aunque reflexionó: “excepto por el autogolpe”.

Y como queriendo subrayar su perfil pragmático, recomendó a la población pensar antes de elegir a sus autoridades.

El primer ministro consideró necesario tener más gerentes que políticos en la gestión pública, aunque admitió que el Gobierno necesita unir fuerzas con todas las agrupaciones políticas, por lo que buscará acercarse a estas.

“Tenemos que trabajar con todas las bancadas. El Perú tiene que trabajar de manera unida con todos los poderes del Estado. Este es un Gobierno que tiene que unir a los peruanos”, reflexionó.


LA SITUACIÓN EN CAJAMARCA


Se mostró a favor de continuar el diálogo en Cajamarca, especialmente con su presidente regional, Gregorio Santos.

“Tenemos dos mesas y a las autoridades de Cajamarca legítimamente elegidas, que nosotros distinguimos y con quienes queremos dialogar. Pero también algunas personas que se suben al carro de las protestas y quieren tener una participación”, dijo.

Al respecto, cuestionó la influencia del dirigente Wilfredo Saavedra en el presidente regional. “Cuando fui a Cajamarca para acordar las fechas de las dos mesas, [...] mientras se hacían los papeles, Saavedra le hizo una seña al presidente regional y el señor no firmó”, narró Valdés.

Según él, es por esto necesario poner orden y ser firmes. “Si eso se ve como autoritarismo, estamos en un error. Yo sigo invitando al presidente de Cajamarca y lo voy a seguir invitando, pero queremos un diálogo con respeto”.

Tras estas declaraciones, Gregorio Santos replicó que fue Valdés quien dificultó el diálogo.

Calificó de un insulto las declaraciones del primer ministro acerca de que el dirigente Saavedra le dictara las decisiones en el Caso Conga. “No puedo decir que a él le dicta la plana Adrián Villafuerte”, expresó la autoridad regional.
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